A los famosos versos de Ramón de Campoamor (En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira; todo es según el color, del cristal con que se mira) nosotros diríamos que también depende de los ojos.
El sentido de la vista es quizá, el más importante para los animales. Les permite ver el mundo que los rodea, descubrir su alimento, advertir un peligro. Pero lo curioso es que no todos los animales ven igual o, si miran las mismas cosas, la ven de manera diferente.

El ojo es el órgano principal del sentido de la vista. En los invertebrados, como los equinodermos, los ojos son simples manchas pigmentarias; los insectos tienen dos tipos de ojos: los simples y los compuestos. Los cefalópodos, como el pulpo, poseen un órgano visual muy desarrollado, y en los peces la córnea aparece achatada, para evitar lesiones cuando nadan y para facilitar su avance, pues el ojo convexo ofrecería mayor resistencia al agua. Las aves tienen ojos grandes y alargados en dirección anteroposterior, y están dotadas de un mecanismo de acomodación para ver a grandes distancias o desde enormes alturas a sus presas. Los gatos ven bien en la oscuridad, gracias a la forma especial de su pupila, que se puede dilatar mucho, y a las características de su ojo interno, que posee capas, qu relejan la luz, lo que hace que las pupilas brillen en la oscuridad. Los ojos del topo son muy pequeños, ya que el animal casi no los necesita.
El ojo humano
El ojo humano funciona de forma similar a la máquina fotográfica. En realidad, debe decirse que el hombre inventó la máquina fotográfica, copiándola del ojo.
El globo del ojo está formado por varias capas, desde el exterior al interior se llaman esclerótica, coroides y retina. Detrás de la córnea se encuentra el iris y la pupila. Detras del iris se encuentra una lente, el cristalino, que concrentra los rayos luminosos sobre la retina.
El iris regula la cantidad de luz que entra por el orificio de la pupila. El cristalino es como una lente, que concentra los rayos sobre la retina o película sensible. En ella se reproducen las imágenes de los objetos en forma invertida. El nervio óptico de cada ojo se encarga de transmitir las imágenes, hasta el centro óptico del cerebro, sólo entonces “vemos”.

La vista de los pulpos
En la escala de invertebrados, el ojos del pulpo es el más avanzado y se parece al de los seres humanos. La diferencia está en que la retina tiene menos receptores; por lo tanto, la imagen que se forma es menos detallada y más pequeña. Además, se ha comprobado, que los pulpos distinguen ciertas firmas y no otras, pues sólo son capaces de medir el ancho y la altura de las cosas.
Los ojos de los insectos
La gran mayoría de los insectos tienen dos tipos de ojos: los simples/ocelos y los compuestos/facetados. Los ojos simples están dispuestos en el centro de la frente y son, generalmente, dos o tres. Los compruesto, se compenen de pequeós ojos en forma de tubo alargado. La superficie exterior de cada uno de ellos, posee una cara en forma de hexágono y , en el interior, un cristalino y retina para recoger las impresiones luminosas. El conjunto forma la córnea.
Cada tubo tiene una lente, la luz que penetra por ellos graba en la retina una parte del objeto que mira el insecto. Para “ver” el total, se forma una imagen en mosaico. Por lo general los ojos de los insectos captan mejor lo que está en movimiento que lo que está en reposo.
La abeja y otros insectos no distinguen bien el color rojo, y cuando se acercan a flores de este color, lo hacen porque las mismas reflejan luz azul, que los insectos pueden captar. Además, son sensible a los rayos ultravioletas, que nosotros no podemos percibir.
Otras curiosidades
Las almejas y los gusanos ven la luz de manera semejante a nuestra forma de percibir el calor. Ellos poseen en la piel lo que se llama “sentido difuso de la luz”, terminaciones nerviosas que les permiten saber si están en la luz o en la oscuridad, pero no pueden distinguir los detalles de los objetos.