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Emilio Calatayud es un padre de familia que actualmente reside en el barrio granadino del Albaicín, en una urbanización de protección oficial ubicada al pie de la Alhambra.

Emilio también es el juez de menores del juzgado numero uno de granada, y sus sentencias le han valido a Granada para ser la provincia en la que menos delitos se cometen con la intervención de menores.

Nacido en diciembre del 55 y de procedencia ciudadrealeña, éste chico en un principio un poco problemático se licenció en Derecho en la Universidad de Granada en el año 77 y fue destinado a la misma en el año 84. Es en 1988 cuando comienza su especialidad como juez de menores.

Su fama como magistrado comienza con una sentencia en la que obliga a un menor a aprender a leer y escribir, y esto no es porque le tiemble la mano para imponer sentencias duras. Sino que simplemente cree en que las segundas oportunidades pueden hacer mucho bien a estos menores.

Tanto es así, que su juzgado se llena a diario con las visitas de los colegios de la zona, donde los jóvenes pueden ver como funciona la justicia para con ellos de primera mano. También recibe peticiones para asistir a conferencias de diversos puntos de la geografía española.

Sus sentencias siempre suelen ser disciplinarias, y no dejan que el menor simplemente sea apartado de la conducta delictiva.

  • A un hacker que desde Madrid se introdujo en ordenadores de varias empresas granadinas le condeno a impartir clases a estudiantes de informática.
  • Otro chico que se atrevió a conducir su ciclomotor sin seguro fue condenado a contar en un comic su historia y a visitar el pabellón de traumatología del hospital granadino.
  • En un caso en el que el menor estaba acusado de incendiar contenedores, la sentencia fue trabajar con el cuerpo de bomberos durante un tiempo.
  • Para un joven que circulaba borracho, visitar durante un día entero a parapléjicos, hablar con ellos y sus familias para elaborar más tarde una redacción.
  • Unos niños pijitos que propiciaron una paliza a un mendigo fueron condenados a servir en un comedor de indigentes.
  • En Navidades, a niñas que roban en grandes almacenes las pone a ayudar en campañas de recogida de juguetes para niños pobres.

Estas son tan solo algunas de las 12.000 sentencias que ha impuesto el juez en sus 20 años de ejercicio.

A continuación os dejamos dos videos. Uno en el que interviene en una conferencia y otro en el que narran su historia (reportaje de Línea 900).

Nota: Para comenzar a ver el reportaje de Linea 900 avanzar hasta el video numero 3.

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